Hola, esposa querida. Quería escribirte unas palabras para aclarar un poco algunos temas. No es verdad que me olvide siempre las cosas. A veces pasa, es cierto, pero la cuestión es que tengo una memoria extrañamente selectiva y por eso se me ocurrió hacer una lista detallando cómo soy, así podemos finalmente aclarar este asunto y seguir peleando pero por otros problemas más importantes:
Antes que nada quiero asegurarte que yo no miento, excepto cuando hay cosas muy chiquitas que me da vergüenza confesar, aunque ya deberías saberlo. Sé que vos a veces también "ocultás la verdad" por razones similares cuando te sentís vulnerable o atacada. Pero no importa, lo que quiero dejar claro es que cuando digo que recuerdo exactamente cómo ocurrió algo o qué fue lo que dijimos, es porque realmente es así. Deberías confiar más en mi memoria cuando se refiere a cosas importantes. Ocasionalmente me equivocaré, es cierto, y cuando eso suceda no será intencionalmente.
Por otro lado, soy muy pero muy malo para recordar las caras y los nombres de personas que recién conozco, o que conozco poco. Me pasa con compañeros de oficina con lo que me crucé incontables veces durante años de trabajo, e incluso con personas y hasta con familiares que veo constantemente en fiestas. Siempre debo preguntarte quién es aquel o aquella con los cuales estuvimos compartiendo un cumpleaños y hablando de nuestras vidas por horas. Tengo tías que solo conozco por apodo...
Antes que nada quiero asegurarte que yo no miento, excepto cuando hay cosas muy chiquitas que me da vergüenza confesar, aunque ya deberías saberlo. Sé que vos a veces también "ocultás la verdad" por razones similares cuando te sentís vulnerable o atacada. Pero no importa, lo que quiero dejar claro es que cuando digo que recuerdo exactamente cómo ocurrió algo o qué fue lo que dijimos, es porque realmente es así. Deberías confiar más en mi memoria cuando se refiere a cosas importantes. Ocasionalmente me equivocaré, es cierto, y cuando eso suceda no será intencionalmente.
Por otro lado, soy muy pero muy malo para recordar las caras y los nombres de personas que recién conozco, o que conozco poco. Me pasa con compañeros de oficina con lo que me crucé incontables veces durante años de trabajo, e incluso con personas y hasta con familiares que veo constantemente en fiestas. Siempre debo preguntarte quién es aquel o aquella con los cuales estuvimos compartiendo un cumpleaños y hablando de nuestras vidas por horas. Tengo tías que solo conozco por apodo...
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