Hola, esposa querida. Quería escribirte unas palabras para aclarar un poco algunos temas. No es verdad que me olvide siempre las cosas. A veces pasa, es cierto, pero la cuestión es que tengo una memoria extrañamente selectiva y por eso se me ocurrió hacer una lista detallando cómo soy, así podemos finalmente aclarar este asunto y seguir peleando pero por otros problemas más importantes:
Antes que nada quiero asegurarte que yo no miento, excepto cuando hay cosas muy chiquitas que me da vergüenza confesar, aunque ya deberías saberlo. Sé que vos a veces también "ocultás la verdad" por razones similares cuando te sentís vulnerable o atacada. Pero no importa, lo que quiero dejar claro es que cuando digo que recuerdo exactamente cómo ocurrió algo o qué fue lo que dijimos, es porque realmente es así. Deberías confiar más en mi memoria cuando se refiere a cosas importantes. Ocasionalmente me equivocaré, es cierto, y cuando eso suceda no será intencionalmente.
Por otro lado, soy muy pero muy malo para recordar las caras y los nombres de personas que recién conozco, o que conozco poco. Me pasa con compañeros de oficina con lo que me crucé incontables veces durante años de trabajo, e incluso con personas y hasta con familiares que veo constantemente en fiestas. Siempre debo preguntarte quién es aquel o aquella con los cuales estuvimos compartiendo un cumpleaños y hablando de nuestras vidas por horas. Tengo tías que solo conozco por apodo...
Antes que nada quiero asegurarte que yo no miento, excepto cuando hay cosas muy chiquitas que me da vergüenza confesar, aunque ya deberías saberlo. Sé que vos a veces también "ocultás la verdad" por razones similares cuando te sentís vulnerable o atacada. Pero no importa, lo que quiero dejar claro es que cuando digo que recuerdo exactamente cómo ocurrió algo o qué fue lo que dijimos, es porque realmente es así. Deberías confiar más en mi memoria cuando se refiere a cosas importantes. Ocasionalmente me equivocaré, es cierto, y cuando eso suceda no será intencionalmente.
Por otro lado, soy muy pero muy malo para recordar las caras y los nombres de personas que recién conozco, o que conozco poco. Me pasa con compañeros de oficina con lo que me crucé incontables veces durante años de trabajo, e incluso con personas y hasta con familiares que veo constantemente en fiestas. Siempre debo preguntarte quién es aquel o aquella con los cuales estuvimos compartiendo un cumpleaños y hablando de nuestras vidas por horas. Tengo tías que solo conozco por apodo...
Dicen que utilizamos únicamente algo así como el 10% de las capacidades de nuestro cerebro. También dicen que nunca llegaremos a conocer realmente cómo funciona, porque si fuera lo suficienemente simple como para poder comprenderlo, entonces seríamos igualmente demasiado tontos para entenderlo. No estoy de acuerdo con esta afirmación, porque creo que la naturaleza nos mostró incontables veces haber encontrado soluciones muy simples a problemas complicados. Agrego un paralelismo, muy cuestionado por cierto, entre el cerebro y las computadoras: ambos están constuídos a partir de celdas de memoria básicas entre las cuales se transmite información a enorme velocidad. Pero las semejanzas se acaban rápidamente, porque nuestra mente fue optimizada a través de millones de años de evolución, con una trama compleja y adaptable que no ha podido ser todavía reproducida a nivel físico (hardware), y solamente con un éxito moderado a nivel lógico (software). Cada neurona individual no es nada si no posee conexiones y tiende a morir, en cambio, mientras más nexos existan entre ellas, más sabemos sobre algo, somos más hábiles para una tarea, más recordamos. Algunas de las características más brillantes del cerebro son su eficiente aprovechamiento del espacio, donde no hay zonas "en blanco", y su capacidad para modificar continuamente su estructura sumando más y más conexiones para permitir el aprendizaje y el perfeccionamiento de nuestras habilidades, y darnos la posibilidad de recordar y también de olvidar.Esta larga y tal vez un poco aburrida introducción sirven únicamente para poder darme pie a jugar un poco con algunas ideas, como ya lo hizo Borges con su Funes el memorioso y la historia de un hombre que no podía olvidar absolutamente nada de su vida, o como fue tratado por Hollywood en la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos al presentar un tratamiento cerebral con el cual uno tendría la facultad de elegir qué momentos o incluso qué personas borrar íntegramente de la memoria. Y la lista sigue, con distintas variantes en muchas otras historias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

