Andrés se despertó una mañana sin abrir los ojos, con pocas ganas de salir de la cama y afrontar un nuevo cumpleaños. No lo preocupaba tanto el paso del tiempo ni tener que sumar un año más a la edad que todos le preguntarían, lo que lo abrumaba era ser el centro de atención por 24 horas. Y es extraño porque por otro lado tenía la sospecha muy profunda de que el universo entero que lo rodeaba existía únicamente para él.Pero en ese mundo donde actuaba de protagonista y el resto de las personas de actores secundarios, él de alguna forma era solamente un ser mediocre que no sobresalía por nada en particular y que transitaba la vida sin dejar huella o proyectar siquiera alguna sombra. Sentía que siempre llegaba tarde a todo, un niño inocente cuando los demás ya eran adolescentes, un adolescente eterno cuando alrededor solo había adultos maduros. También creía que cualquier iniciativa que desarrollara apenas si lograría alcanzar un fugaz momento de éxito, porque incluso aunque tuviera un resultado brillante no sería más que un desempeño del montón: siempre habría personas más inteligentes o más hábiles, con más dedicación o que sabían cómo los lazos sociales funcionaban y destacaban sin esfuerzo. Hasta que un día simplemente dejó de intentar.
Era el centro de un mundo donde apenas si existía.
Es 1810, Napoleón consigue la anulación de su matrimonio con Josefina y se casa con María Luisa; Beethoven escribe Para Elisa; se realiza el 1er Oktoberfest de la historia (¡gracias Wikipedia!). Han sucedido muchas cosas en solo 200 años, algunas muy importantes y otras no tanto, todo durante el lapso de 3 vidas humanas promedio. Es mucho y parece tan poco tiempo. Se levantó y cayó Hitler, tal vez intentando seguir los pasos de Bonaparte en el dominio de Europa, hubo además otras innumerables guerras, países enteros se crearon y desaparecieron, choque de culturas, migraciones, invenciones, avances y retrocesos.
Aprovechando la distracción de España con Napoleón, no precisamente en chismes matrimoniales sino en el hecho de que éste se encontraba en la tarea de conquistar toda la península Ibérica, las colonias del Río de la Plata comenzaron a rebelarse para más tarde independizarse, y es lo que celebramos en este bicentenario actual. Como parte de los festejos al menos en Argentina y Chile (y seguramente se sumarán otros países) se estarán creando distintas "Cápsulas del Tiempo", conteniendo material de nuestra época, para ser abiertas dentro de 2 siglos.
Sabemos que en comparación con los miles de millones de años de existencia del universo o de nuestro propio planeta, nuestra historia de unos pocos miles de años es apenas un pestañeo, una gota en el mar, la luz de una vela contra el cielo nocturno. Desde los primeros mensajes pintados en una cueva dejados hace tan poco, buscamos siempre la forma de contar algo de lo que somos como un legado para aquellos que vendrán, sin poder siquiera imaginar cómo serán las personas del futuro.
Aprovechando la distracción de España con Napoleón, no precisamente en chismes matrimoniales sino en el hecho de que éste se encontraba en la tarea de conquistar toda la península Ibérica, las colonias del Río de la Plata comenzaron a rebelarse para más tarde independizarse, y es lo que celebramos en este bicentenario actual. Como parte de los festejos al menos en Argentina y Chile (y seguramente se sumarán otros países) se estarán creando distintas "Cápsulas del Tiempo", conteniendo material de nuestra época, para ser abiertas dentro de 2 siglos.
Sabemos que en comparación con los miles de millones de años de existencia del universo o de nuestro propio planeta, nuestra historia de unos pocos miles de años es apenas un pestañeo, una gota en el mar, la luz de una vela contra el cielo nocturno. Desde los primeros mensajes pintados en una cueva dejados hace tan poco, buscamos siempre la forma de contar algo de lo que somos como un legado para aquellos que vendrán, sin poder siquiera imaginar cómo serán las personas del futuro.
Hay una ventana misteriosa camino a mi casa junto a la cual paso todos los días. No se hagan ilusiones, es un pobre misterio, solo una intriga personal, pero siempre, siempre que paso la persiana está un poco levantada y en el espacio que queda entre la ventana y el final de la cortina se puede ver una televisión encendida. Nunca vi la silueta de nadie, ningún movimiento, no sé si alguien está mirando esa pantalla, tampoco sé si es el hogar de alguien o algún tipo de oficina o consultorio (hay varios en la zona). Miro al pasar, como al descuido, buscando otras pistas o algo distinto. La única certeza es encontrar cada día la misma escena en mi camino.
Hay un repartidor de diarios gratis al que esquivo infaliblemente llegando al trabajo cada mañana. No es por mala voluntad ignorarlo pero no me interesa lo que entrega, y aunque a veces me tienta aceptar su ofrecimiento para no hacerlo sentir mal, ¡va contra mis principios desperdiciar papel sin razón! Me pregunto si de tanto verme pasar habrá llegado a reconocerme y a esperarme ya sin fe cuando me estoy acercando, pero deben ser cientos las personas apuradas que transitan a su lado todos los días, por lo que sería casi egoísta pensar que nuestro encuentro diario es especial.
Hay un repartidor de diarios gratis al que esquivo infaliblemente llegando al trabajo cada mañana. No es por mala voluntad ignorarlo pero no me interesa lo que entrega, y aunque a veces me tienta aceptar su ofrecimiento para no hacerlo sentir mal, ¡va contra mis principios desperdiciar papel sin razón! Me pregunto si de tanto verme pasar habrá llegado a reconocerme y a esperarme ya sin fe cuando me estoy acercando, pero deben ser cientos las personas apuradas que transitan a su lado todos los días, por lo que sería casi egoísta pensar que nuestro encuentro diario es especial.
El azar está estrechamente ligado a acontecimientos que ocurren, al movimiento, a pasar de un estado inicial hacia el siguiente y no poder determinar las condiciones resultantes.Posiblemente el azar verdadero no exista, y si realmente existe solo sea aplicable a escalas minúsculas. Por eso Einstein pronunció su frase "Dios no juega a los dados con el Universo" cuando se discutían los posibles estados de partículas ínfimas en estudios de física; se planteaba que era imposible determinar un estado en un instante dado y que esto dependía del azar, lo cual indignó al científico. Como sea, es prácticamente un hecho el que hay solamente dos posturas posibles: o esta incertidumbre ocurre únicamente a escalas subatómicas, o no existe azar alguno sino que todas las fuerzas que generaron lo sucedido en los miles de millones de años de historia del Universo y determinarán el futuro del mismo, se dispararon en el instante mismo del Big Bang y de ahí en adelante todo se mueve como en una danza de infinitos bailarines golpeándose entre sí constantemente.
Cuando una amiga del corazón, uno de los ángeles que iluminan nuestra existencia, se acerca para compartir recuerdos de su vida, no hay otra opción imaginable más que disfrutar escuchándola atentamente y revivir juntos sus pedacitos de historia. Mucho más aún cuando su intención es contarnos sobre cosas maravillosas que alguna vez la sorprendieron, esos momentos en que podemos liberar la mente y sentir que no sabemos nada, que nada está escrito y podemos volar lejos a ver qué hay más allá del horizonte.Puedo emocionarme con sus palabras al ser parte de ella y sentir en su piel, aunque sea brevemente, el estremecedor momento único de ser madre, ese instante de revelación dónde por fin se da a conocer esa criatura pequeña que imaginó en su mente todos los días desde hace mucho tiempo, y ahora está viva y se mueve y respira y llora, y es mil veces más hermosa de lo que pudiera haber imaginado. Pasaron algunos años desde entonces, y seguramente habrá compartido varias veces con su hija esos recuerdos, pero lo mejor es saber que todavía podrán revivirlo y compartirlo nuevamente en el futuro cuando la niña convertida en mujer esté a su vez embarazada, esperando su propio milagro, viéndose a los ojos como se vieron en aquel primer día.
No podemos ver al Sol directamente a los ojos, apenas una fugaz mirada. En cada eclipse volvemos a oír una y otra vez las mismas recomendaciones, existe el riesgo de quedar afectados por lesiones permanentes por nuestro atrevimiento, y en un día cualquiera es fácil comprobar que hasta una visión de pocos segundos nos queda marcada en la retina para recordarnos por un rato que no se debe hacer. Lo interesante es que a pesar de todo sí podemos ver al Sol, aunque sea un poco. No quedamos instantáneamente ciegos al levantar la vista. La clave es que estamos adaptados para ver lo que necesitamos ver. Quien haya pasado alguna vez por un fondo de ojos en un examen ocular, sabe que con el dilatador de pupilas usado por el médico, nos volvemos más sensibles a la luz por un tiempo. Vemos momentáneamente más de lo acostumbrado, y esto puede llegar a molestarnos, confundirnos, hacernos doler.Como en la Alegoría de la Caverna de Platón, somos ese hombre que no alcanza a ver las cosas tal cual son, sino como una sombra de la realidad proyectada en una pared. Hay otros rayos en el Sol, otros colores que no vemos en la luz, y es inquietante darnos cuenta de que todo alrededor hay un mundo invisible a nuestros sentidos. Pero el hombre de la caverna no conoce otra verdad, es incapaz de ver fuera de la cueva, y aunque pudiera hacerlo, quedaría sin dudas cegado por tanta luz e imposibilitado de reconocer la forma real de las cosas.
Hay un tema que habrán notado todos los que dedican un poco de voluntad o prolijidad al arte de escribir y se han cruzado con la necesidad de mencionar a DIOS (único y todopoderoso), o a un DIOS (cualquiera, misceláneo), o a DIOSES (varios y múltiples). En esa situación, si no conocemos la regla, dudamos si escribirlo con mayúscula o minúscula. Repito que debe existir la condición de que nos importe al menos un poco lo que estamos escribiendo, por lo que esto no aplica a chateadores o escritores compulsivos de mensajes de texto. Es verdad que muchas veces ni el que escribe ni el que lee prestan demasiada atención a estas cosas, pero otras veces este tipo de diferencias puede provocar guerras, o al menos que alguno se sienta ofendido cuando la otra parte le GRITA COSAS EN MAYÚSCULAS.Según puede verse en el sitio de la Real Academia Española, estos son los principales significados y la correcta forma de referirse a Él:
dios. (Del lat. deus).
1. m. Ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo.
ORTOGR. Escr. con may. inicial.
2. m. Deidad a que dan o han dado culto las diversas religiones.
Me gusta recordar en los días cercanos al 21 de junio, que para muchos representan simplemente (tristemente a veces) solo el comienzo del invierno o, poniéndonos más serios, el solsticio de junio, que en esta época en la que el Sol se encuentra en el punto más lejano de donde estoy, donde apenas se levanta del horizonte y ya está cayendo de nuevo, es cuando puedo sonreír sabiendo que "ya fue", se terminó, no puede ser peor: el Sol comenzó su camino de regreso y de aquí en más todo va a mejorar.Seguramente van a estar los arruinadores de momentos de siempre, diciendo que ahora es cuando peor clima vamos a tener, que recién está empezando el invierno y faltan 3 largos meses para la primavera. Los "mala onda" estadísticos que traen bajo el brazo datos y más datos que pronostican una época de frío riguroso y hasta nieve, que aseguran que por culpa del calentamiento global se registrarán temperaturas mínimas como nunca antes en la historia. Y también estarán los científicos de barrio que nos corregirán indicando que no es realmente el Sol el que está retornando, sino que tanto la cercanía y la lejanía, como el movimiento aparente de la estrella en el cielo corresponde a una ilusión provocada por la órbita de la Tierra y la inclinación de 23 grados de su eje.
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